jueves, 22 de febrero de 2007

Bestial Masacre 5 (el relato)


1.- Reunión
Viernes 16 a las 21 hrs; luego de una jornada laboral, un pitcher y un escape entre las masas de una protesta contra el Transantiago por entre los gases lacrimógenos, racuna se embarca en un bus que lo reuniría con el resto de los miembros de Demoncrusher en Temuco a las 4 de la mañana. Al llegar, Jorge y Diego lo esperaban, ya llevaban esperando en el terminal desde las 2AM. Las actividades del terminal comenzaban después de las 7, por lo que como buenos Demoncrusher, el trio thrash metal utilizó el tiempo muerto para repasar las canciones de forma desconectada.

Las noticias no eran alentadoras, los pasajes estaban agotados, al menos eso decían por teléfono las líneas de buses internacionales. Entre las 3 empresas que tenían máquinas a Argentina, llegaban a una capacidad total de 150 pasajeros y la demanda era alta. Afortunadamente los malos augurios fueron disipados por un guardia que les aconsejó esperar a que abrieran una caseta y tratar de convencer al vendedor de pasajes. Pero, por otro lado estaba la declaración de un vendedor de boletos que ya había vendido todo, y que además decía que ellos no reservaban, pues estaban tan sobrados de cariño que no lo necesitaban. El plan B, mucho menos optimista era viajar a Curacutín y hacer dedo, el problema era que por desconfianza hacia quienes hacían dedo, era una alternativa muy difícil. Además, lo más seguro sería tener que viajar separados y llegar cada uno a una hora distinta, si es que llegaban.

2.- La hazaña de los Boletos
7.30 AM. Las oficinas de pasajes abrían más o menos a esa hora y el primer bus con destino a Neuquén, Argentina, era a las 8. La misión de los Demoncrusher era hacer guardia en la puerta hasta que abrieran y comprar la cantidad de boletos necesaria antes de que se acabaran. Y afortunadamente quedaban 4. El bus, de 2 pisos, llegó antes de la hora señalada, y resultó ser muy cómodo. Aproximadamente a las 8AM parte el bus, y racuna llama a su padre para avisar
de su viaje a Argentina. Todos los planes de viaje ya estaban consumados y restaba sólo esperar sobre el bus que los kilómetros hasta General Roca se fueran descontando súbitamente.

3.- Cruzando la Cordillera
Unas cuantas horas de viaje y el paisaje se tornó blanco y lleno de araucarias, al llegar a la aduana chilena y bajarse del bus, se hizo evidente lo helado del ambiente, pero no por ello los ánimos decayeron. Aún quedaba la mitad del viaje y cruzar la frontera. Llegando a la aduana argentina, uno de los funcionarios reclamó que los instrumentos debieron ser declarados
en la aduana chilena, y que era necesario firmar un papel enumerándolos. El chofer del bus dijo que no había que hacerle caso. El viaje continuó sin interrupciones. Pocos kilómetros después de la aduana argentina, el paisaje cambió bruscamente y de un bosque de araucarias nevadas se transformó en una pampa interminable de horas y horas de viaje. Como el cansancio era grande, lo mejor era dormir hasta llegar a destino.

4.- Neuquén
Al llegar a Neuquén, una señora advirtió a racuna que la polera brazileña de Sepultura no sería de muy buen augurio, y razón tenía, ya que no habían pasajes de vuelta a Chile el día domingo. Y los Demoncrushers sólo pudieron comprar pasajes para el día lunes a las 8.00 de la mañana. Tal situación imposibilitó a racuna volver el día lunes a su habitual rutina laboral. Frente a ello, racuna tuvo que enviar un correo a su jefe para pedir libre el lunes. Pero se le olvidó un detalle muy importante: avisar a su familia...
Mientras tanto, Diego llamaba a su familia reportando su situación y Jorge se comunicaba con Adrián, el organizador del evento, para coordinar las acciones a seguir.

En ese momento se acercan dos metaleros de buenas intenciones que también iban al recital. Lo que hizo al viaje bastante placentero, ya que los Demoncrushers pudieron sociabilizar en primera instancia, compartiendo gustos musicales, datos, y costumbres con los headbangers argentinos.

5.- Llegada al centro de Operaciones
Demoncrusher se baja del bus en General Roca, y estaba Adrián esperando. Les guió a su casa, donde la banda pudo estar un poco más cómoda, compartir anécdotas del viaje, y tomar las primeras chelas argentinas, llamadas allá "birras".

Luego, como es debido, fueron guiados al campo de batalla, donde la misión era cerrar el evento.

6.- En la Arena
El cansancio era fuerte, aún así, el ánimo era óptimo. De todas formas racuna optó por dormir un rato para estar en mejores condiciones. Las bandas se fueron sucediendo una a una. Black metal vikingo, en manos de Erhelevorn. Luego, Nefario con un black metal que a veces tenía un poco al blackened thrash tipo Venom. Luego los brutal death mendocino Guttural Forms. Una muy buena banda, con unos integrantes muy buena onda. Y que juntos hacían un brutal de muy buena calidad con muy buenos cortes y cambios rítmicos.

7.- En escena
Es el turno de Demoncrusher. Jorge, Diego y racuna preparan sus respectivos instrumentos... Comienza el show!!!. El público metalero empezó moviendo la cabeza, y de apoco se fue acostumbrando a los cambios y mezclas del technical thrash. Luego Se volvió loco, como una gran masa saltando y cabecenando sincronizados, algunos se agarraban de los retornos, otros se subieron al escenario para tirarse al vacío y uno incluso se subió al escenario para cabecear junto a los Demoncrusher. Pero como pasa siempre, los temas se acaban y Demoncrusher ya lo ha dado todo sobre el escenario, entonces es hora de despedirse.

8.- El descenso.
Al bajar del escenario llega el turno de los abrazos, estrechar manos, de las felicitaciones y la buena onda. También la firma de autógrafos, intercambiar contactos msn o mail, dar una entrevista y seguir compartiendo cervezas con todos los fans del metal. Ya son las 6 de la mañana y es hora de descansar. Los Guttural Forms y los Demoncrusher fueron guiados a una pieza llena de colchones destinados al descanso de los músicos. Así, será hasta mañana.

9.- Domingo
Es un nuevo día, aún queda el buen recuerdo de la jornada del sábado. Tomar mate, ver unos dvds, y salir a conocer la ciudad antes de almuerzo. Al volver, la comida ya estaba servida, también lo estaba la oportunidad perfecta de compartir costumbres e impresiones del choque de culturas entre paises vecinos. la convivencia fue fenomenal. Además, luego llegarían los equipos y
la batería con doble bombo para poder hacer un carrete con ensayo. Cuando todo ya estaba armado, pudimos gozar de un solo de batería de un niño de 11 años, muy habil con el doble bombo. Luego, Demoncrusher y Guttural Forms intercambiaron músicos para improvisar. DemonForms, GutturalCrusher y cualquier otra combinación se dio, donde cualquiera podía cantar, tocar guitarra, bajo, batería o tomar cerveza. Así, pasó el día volando, hasta que los
Guttural se marcharon a su ciudad natal, luego lo mismo sucedería con Demoncrusher, que a las 9PM se despide de la familia que los hospedó con una hospitalidad increible, para ir al terminal de Roca, donde saldría un bus a Neuquén. Lugar donde debían pasar la noche para esperar al bus de vuelta.

10.- Terminal
El hambre fue saciada con un sandwich y una bebida hilarante. Pero con el cierre del centro de llamados se extinguió cualquier forma de comunicación con Chile, y aún quedaba una larga noche en el terminal de Neuquén. Afortunadamente contaba con buenas instalaciones. Y una tienda donde vendían bebidas y chocolates durante toda la noche. A las 8 sale el bus de vuelta, y
con él un asiento relativamente cómodo donde poder dormir y descansar un poco mejor.

11.- El retorno
Todo iba bien, excepto la preocupación por no haber declarado los instrumentos a la salida de Chile y que podría ocasionar problemas a la hora de volver a ingresarlos. Pero ese no fue el problema mayor. Racuna, el primer Demoncrusher de la fila en la aduana chilena, entrega sus papeles. El detective lo mira de reojo y confirma los documentos contra un papel escrito en rojo. Sale de la cabina, toma el bajo eléctrico de racuna y lo lleva a una oficina. La cara de racuna, tan expresiva como siempre sólo era de desconcierto. ¿Le habían quitado su bajo?. En ese momento el detective se asoma por la puerta de la ofinica y le dice a racuna: Ven. Y este no pudo más que obedecer.
En el interior de la oficina el guardia lo enfrenta:
- Cuando tenías que estar de vuelta?!
- Ayer, se suponía...
- Claro que ayer pues, ¿como no avisas? tu familia está preocupada, hasta llamaron a tu trabajo y tampoco sabían nada de ti. ¿Cómo se te ocurre no avisar? Incluso te tenían encargado por presunta desgracia
- Si?
- A ese toque, afuera hay un teléfono público, llámalos y me avisas que tal.
Afuera, el resto de la banda lo esperaba:
- Qué pasó?
- Me tenían por presunta desgracia, ¿pásame quina para llamar por teléfono?
- Que?
- Pásame quina wn porfa... que tengo que llamar.
- Es que no te entendí.. que wea?
- Después te explico wn.. necesito sencillo para llamar por teléfono.

Después de unos minutos aclarando, y disculpandose por teléfono, racuna cuelga, explica lo que pasó al resto de la banda. Al rato después aparece el detective preguntando que tal. Después, otro detective llega y pregunta:
- ¿y qué tocan?
- Thrash metal...
Luego la conversación se hizo muy cordial, resultaba que el detective tocaba guitarra y era un fiel admirador de Alejandro Silva tal como Jorge, la conversa se alargó tanto que el chofer del bus tuvo que interrumpir la conversa, para poder partir.
- Me gustaría escuchar la lluvia de chuchás que te va a llegar, dijo por
último el detective a racuna.
Luego, el viaje continuó sin contratiempos, hasta llegar a Temuco alrededor de
las 6PM.

12.- Temuco y fin de la historia
Cruzando entre calles repletas de carnicerias equinas, los Demoncrusher llegaron al centro de Temuco. Allí un niño de alrededor de 7 años le dice a su mamá:
- Mamy, mira los rockeros... chan cha cha chan cha cha chan (el riff inicial de Back in Black)

Cambiaron plata, y buscaron un lugar donde comer. Mientras les servían, racuna aprovechó de llamar a la oficina y aclarar toda su aventura. Confirmando que los ánimos en la pega estaban buenos. Después del reparador churrasco con bebida. Los Demoncrusher toman una micro que los dejaría en el terminal rodoviario. Y donde los caminos de la banda de
thrash se separarían hasta un nuevo encuentro. Como los pasajes a Chillán o San Carlos estaban agotados, Diego y Jorge tomaron rumbo a Concepción, en un pasaje a las 8.15. Desde donde Diego se iría a Cañete y Jorge a San Carlos. Por otro lado, racuna, se sube en un bus de las 10PM que lo dejaría en Santiago el día martes a las 6.30 de la mañana. Ya cada uno en su propia realidad, contando sus anécdotas personales y con la mente llena de recuerdos sobre lo que fue la primera vez en que Demoncrusher sale del país a mostrar su technical thrash, y arrasaron con todo.

Será hasta la próxima. Nos estamos leyendo. Si quieres más detalles comúnicate con los integrantes de Demoncrusher. Ya que este relato es una historia real, tanto como la vida misma. Lo doy firmado.

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